Portafolio (definición, composición y rendimiento)

Un portafolio también conocido como cartera de inversión, es la combinación de ciertas inversiones que se llevan a cabo por un individuo o una determinada institución. Estos portafolios de inversión se pueden formar a través de diversos elementos seleccionados por el inversor donde deberá tener en cuenta algunos aspectos básicos, al igual que el nivel de riesgo que está dispuesto a correr, además de los objetivos que desea alcanzar con su inversión.

Se trata de una colección de diferentes instrumentos o activos financieros que tiene un inversionista, entre ellos se encuentran los bonos, la moneda extranjera, opciones, acciones de las empresas, oro y los títulos de valores de propiedad.

Se encuentra conformado según el perfil de riesgo del inversionista, pero a pesar de esto, en el caso de los fondos de inversión, los portafolios se encuentran ya establecidos por las entidades financieras donde los inversionistas entran dependiendo de su tolerancia al riesgo y se pueden administrar de forma personal o por medio de los fondos de inversión.

Composición de un portafolio de inversión

La composición de una cartera de inversión se debe al funcionamiento del perfil del inversor, donde puede ser arriesgado o conservador, dependiendo del riesgo que esté dispuesto a asumir el inversor y a la composición de la cartera de valores, de la que va a depender la rentabilidad final que se obtiene de la proporción de cada uno de los activos de la cartera.

Esta composición se puede diferenciar en dos tipos de cartera, esto va a depender del tiempo de los activos. Estas carteras son:

Cartera de endeudamiento

Se trata de la inversión de activos a corto plazo, ya que mayormente surgen deudas para comprar o vender los activos de forma rápida.

Cartera de préstamos

Es aquella donde se mantiene la inversión a largo plazo, para lograr conseguir la rentabilidad por más tiempo.

En que consiste la eficiencia de un portafolio

La terminología de la eficiencia, contiene un significado bien concreto dentro del contexto de la gestión de un portafolio. Esto se debe a su eficiencia dentro de un conjunto de activos de inversión específica, como las acciones, materia prima, bonos y los elementos del mercado monetario, donde se forma la tasa más alta para un nivel de riesgo deseado.

En general, esta es la característica principal de una eficiente cartera, a pesar de esto, existen otros instrumentos que pueden llegar a tener cada uno de los tipos de cartera.

Pasos para diseñar un portafolio de inversión

Antes de crearlo, es necesario desarrollar una estrategia de inversión, que pueda ayudar a definir su optimización, que esté conformado por activos financieros para que se pueda obtener un favorable equilibrio entre el rendimiento y el riesgo que va a depender de ciertas características.

El diseño dependerá de la estrategia y del riesgo que se quiera correr, además de las condiciones y pasos que se deben tener en cuenta al momento de llevarlo a cabo. Entre ellos se encuentran:

Determinar los objetivos de inversión y el perfil de riesgo

En este primer paso se tiene que definir la cantidad de dinero que se tiene disponible para realizar la inversión, qué se espera de su rentabilidad y también el nivel de riesgo que tiene, aun cuando son interdependientes. Es importante saber que los inversionistas pueden ser personas naturales o jurídicas y la manera como se define el nivel de riesgo en cada persona es distinta.

Es necesario definir el perfil de riesgo por medio de un cuestionario que contenga información personal o de la empresa sobre el nivel de ingresos, edad, activos, información que determine un perfil de riesgo conservador, moderado o agresivo. Mientras mayor sea la rentabilidad que se espera, mayor será el riesgo que se corre.

Hacer una selección de los proyectos de inversión o de los instrumentos financieros

Una cartera se compone de una porción de tasa fija como los bonos y una tasa variable como las acciones, también por la inversión de las entidades financieras o por diversos proyectos de inversión propia. En cada una de las alternativas no debe faltar la siguiente información:

  • Rentabilidad del último año.
  • Administración del fondo de inversión o de la empresa.
  • Volatilidad del último año.
  • Información de los riesgos inherentes.
  • Perspectivas del futuro del mercado.

Seleccionar los sectores económicos y empresariales

Al principio se pueden seleccionar los sectores económicos según la preferencia de los inversionistas o como cobertura. La mayoría de los inversionistas podrían preferir las acciones que se encuentran en el sector tecnológico o industrial.

A pesar de esto, si es una empresa quien hace la inversión, es posible que la elección de los sectores económicos se realice como una cobertura donde se selecciona un sector eficiente cuando la empresa no lo sea o en caso de que las empresas que sean del mismo sector se muestren estables, aunque exista una temporada de crisis.

Medir la rentabilidad y el riesgo de los activos

En el desarrollo de este paso, se tiene que realizar un análisis estadístico del historial de las diferentes acciones con la finalidad de hacer una observación del comportamiento de los últimos años y de esa manera determinar su rentabilidad histórica, su rentabilidad esperada y la varianza que indica el riesgo de los activos.

Optimizar el portafolio de inversión

Cuando ya se tengan definidos los activos que se deben tener en cuenta, se deben crear los portafolios óptimos, los cuales son los que permiten que se produzca una mayor rentabilidad a un nivel de riesgos dados.

Rendimiento y volatilidad del portafolio

El rendimiento de la cartera, es el porcentaje de la pérdida o la ganancia y también del riesgo de la volatilidad o la desviación típica total de los rendimientos. Los inversores comprenden que todo riesgo podría permitir la pérdida de todo o gran parte de lo que se haya invertido.

La fuente de riesgo, es una incertidumbre que proviene básicamente del desconocimiento de lo que podría suceder con exactitud en el futuro. La volatilidad proporciona la información referente a la magnitud media de las incertidumbres de la rentabilidad en relación al valor que se espera de la misma y a lo que alcanzará o no en el rendimiento que se espera.

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