Inicio Economia ¿Cómo funciona el Modelo de Sustitucion de Importaciones en México?

¿Cómo funciona el Modelo de Sustitucion de Importaciones en México?

El modelo de sustitución de importaciones en México surge desde la década de 1950. Desde la Segunda Guerra Mundial, la economía mexicana ha tenido una historia accidentada, golpeada por choques internos y externos y plagada de inflación e inestabilidad macroeconómica.

Se pueden identificar cinco fases principales del desempeño económico y la formulación de políticas: en primer lugar, la fase de sustitución de importaciones desde la década de 1950 hasta finales de la de 1970. En segundo lugar, el boom petrolero de 1976 a 1981. En tercer lugar, la crisis de la deuda y sus secuelas de 1982 a 1987 durante la presidencia de Miguel de la Madrid Hurtado. Cuarto, el período de reformas macroeconómicas iniciado por Carlos Salinas de Gortari de 1988 a 1994, y por último el período desde 1994 cuando Ernesto Zedillo llegó al poder (reemplazado por el presidente Fox en 2000) y México se encerró en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

sustitución de importaciones en México

Modelo de sustitución de importaciones en México

–          Principios (1940-1982)

Es bien sabido que las políticas de sustitución de importaciones implementadas en prácticamente toda América Latina en la década de 1950, incluido México, se inspiraron en las ideas de Raúl Prebisch (1950), quien fue el primer economista después de la Segunda Guerra Mundial en cuestionar seriamente la doctrina de la rentabilidad mutua del libre comercio para todos los países participantes.

En 1956, el 17 por ciento de las importaciones estaban sujetas a licencias. En 1974, más del 80 por ciento de las importaciones estaban protegidas por licencias, y durante los años de la crisis de la deuda, 1982-83, todas las importaciones estaban sujetas a licencias (a pesar de que la política de sustitución de importaciones se había relajado durante los años del boom petrolero de finales de la década de 1970).

Durante la mayor parte del período, los controles de importación operaron con un tipo de cambio nominal fijo que se devaluó dos veces en el período: 25 por ciento en 1976 y 47 por ciento en 1977.

El Banco Mundial en su categorización de países según regímenes comerciales durante el período 1963-85, clasificó a México como un país «moderadamente orientado hacia adentro». La política de industrialización por sustitución de importaciones terminó oficialmente con la crisis de la deuda y el cambio de gobierno en 1982.

Sin embargo, el rápido crecimiento de la producción a mediados de la década de 1970 no fue «indoloro». El gobierno se extendió en exceso, registró un déficit fiscal del 20 por ciento del PIB y se endeudó mucho en el extranjero. En 1975, el déficit comercial como porcentaje del PIB se elevó al 2,7 por ciento, su nivel más alto desde 1960.

En 1982, el nuevo gobierno de José López Portillo introdujo un drástico programa de reforma económica, que puso fin formalmente a la estrategia de sustitución de importaciones llevada a cabo durante las tres décadas anteriores.

–          Los niveles de vida cayeron drásticamente (1983-1988)

Los superávits de la balanza comercial se generaron durante todo el período de 1982 a 1988, pero a un costo enorme en términos de bienestar.

Los salarios reales cayeron al menos un 30 por ciento y aumentaron la pobreza y el desempleo. El crecimiento del PIB fue negativo en 1982, 1983 y 1986 y, en promedio, fue levemente negativo para todo el período. Los programas de estabilización introducidos durante este período se interrumpieron con frecuencia, lo que requirió revisión y modificación.

El Programa de 1983 se vio seriamente afectado por la fuerte caída de los precios del petróleo entre 1985 y 1987, y por el terremoto en la Ciudad de México que causó graves trastornos e impuso costos significativos. A fines de 1987, México atravesaba una grave crisis fiscal, en parte como resultado de la caída de la bolsa de valores de Nueva York y la fuga de capitales de México, y en parte como resultado de altas tasas de inflación (8% mensual). El peso ya se estaba depreciando, pero luego se devaluó formalmente en noviembre de 1987.

Se redujo la inflación, sobre la base de una política fiscal austera, y se mejoraron las finanzas públicas mediante la privatización de los activos públicos.

El nuevo gobierno de Carlos Salinas de Gortari fue elegido en 1988, que se comprometió a promover reformas comerciales y de inversión. Se hizo hincapié en reducir la dispersión de los tipos arancelarios con el objetivo de producir un sistema de protección eficaz ampliamente uniforme.

–          TLCAN (1989-1994)

En octubre de 1989, se firmó un nuevo acuerdo marco entre México y Estados Unidos para facilitar más el comercio y la inversión entre los dos países; un precursor del acuerdo NAFTA en 1994. Las leyes de inversión extranjera directa también fueron modificadas en 1989, eliminando algunas de las restricciones a la inversión extranjera, particularmente en las industrias de bienes de capital y tecnología intensiva.

Después de las reformas comerciales entre 1985 y 1987, el acontecimiento más significativo fueron las negociaciones a principios de la década de 1990 que llevaron al acuerdo del TLCAN en 1994 entre México, Canadá y Estados Unidos. Desde el punto de vista del gobierno mexicano, la función principal del TLCAN era incorporar el régimen comercial recientemente liberalizado (desde 1985) en un tratado internacional integral para bloquear las políticas de libre mercado contra futuros cambios de gobierno.

A nivel práctico, marcó el comienzo de la eliminación de la mayoría de las barreras restantes de México al comercio y la inversión. Los bienes se dividieron 13 en cinco categorías y se acordó un programa de desgravación arancelaria para cada uno.

–          El TLCAN y la manufactura 1995-2003

La industria manufacturera ha jugado y sigue jugando un papel fundamental en la economía mexicana, la industria manufacturera ha actuado como motor del crecimiento económico, exhibiendo una evolución fuertemente procíclica.

México está plenamente integrado en el comercio mundial. El TLCAN contribuye al proceso de ajuste al permitir que México reduzca su déficit en cuenta corriente mediante un aumento de las exportaciones en lugar de una disminución de las importaciones de los EE. UU. México se convierte en el primer miembro latinoamericano del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), así como en un fundador miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Para el año 1988 hasta el 2003, el precio que era constante de las importaciones de manufacturas a diferencia de las exportaciones habían subido más del doble. El déficit comercial en el sector manufacturero se ha ido ampliando, ejerciendo una presión adicional sobre la balanza comercial general.

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