En una sociedad en continuo cambio y en la que las empresas son lo que es su “brand marketing”, cada vez es más frecuente oir hablar sobre la sostenibilidad en las empresas. Tradicionalmente, el objetivo de cualquier empresa era el lucro, por encima de cualquier otra cosa, los beneficios eran los marcadores que determinaban el éxito de una empresa, sin embargo, en la actualidad, factores como el respeto del Medio Ambiente, el respeto de los trabajadores y de sus derechos o la apuesta por los valores de empresa, son determinantes para crear un Brand Marketing fuerte, y por lo tanto, para “caer bien” al cliente.
Según las palabras de los representantes del humanismo en la empresa: el emprendedor ya no se mueve solo por el dinero si no por “La conciencia de que su función profesional es crear riqueza y calidad de vida para las personas que la constituyen, generando el menor impacto medioambiental posible en el entorno en el que opera”. Por lo tanto, una empresa sostenible aquella que, de forma consciente:
- Garantiza los derechos de los trabajadores. Los trabajadores son personas y dedican a la empresa parte de su vida, por ello, es importante respetar sus derechos a un trabajo digno y en condiciones saludables, y asegurar que recibirán un salario justo en recompensa al trabajo desempeñado.
- Desarrolla políticas de respeto al Medio Ambiente. La naturaleza ofrece recursos muy útiles para las empresas y es lógico esas los aprovechen, sin embargo, una empresa sostenible tendrá en cuenta que la naturaleza es un bien que se puede acabar, por ello, utilizan los recursos de forma eficiente, consumiendo lo necesario, de forma consciente.
- Tiene en cuenta a sus clientes. Los clientes serán, después de todo, los que harán que la empresa funcione o no, por ello, la empresa debe tener en cuenta el entorno en el que se encuentra.
- Convierte sus políticas en valores de empresa. Una empresa sostenible tiene valores y lo demuestra allí donde trabaja.
La sostenibilidad es, además, la forma más lógica de actuación, cada una de las medidas que se toman para hacer a la empresa sostenible, beneficia al propio negocio tanto directa como indirectamente. Y son muchos los estudios que demuestran que las empresas sostenibles “perduran en el tiempo, con notables resultados económicos”.

