Inicio Administracion ¿Cómo elaborar un programa de mejora continua?

¿Cómo elaborar un programa de mejora continua?

El programa de mejora continua se ha vuelto fundamental para muchos tipos diferentes de empresas y organizaciones. Desde la fabricación y la tecnología hasta la atención médica y la educación superior, todos ahora reconocen que mejorar los procesos, productos y servicios debe ser un esfuerzo incesante.

La frase «mejora continua» suena intrínsecamente optimista, como si existiera la posibilidad de que las cosas «siempre estén mejorando». ¿Y por qué no habrían de hacerlo? Cuando se pone en práctica, el concepto empresarial de «mejora continua» puede lograr exactamente eso.

La mejora continua es una práctica de gestión empresarial inspirada en el concepto japonés de «Kaizen», un idioma que sugiere una mejora sutil y gradual lograda con el tiempo. Kaizen se convirtió en la modalidad preferida de los sectores industriales de Japón en los años 50 y explica el rápido aumento de gigantes de la fabricación como Toyota, que surgió de unos comienzos modestos y los escombros de la Segunda Guerra Mundial para convertirse en una marca de automóviles que reina desde hace décadas.

Desde entonces, empresas de todo el mundo han adoptado la filosofía, modificándola para alinearla con las necesidades de sus industrias particulares.

Para comprender realmente la mejora continua y cómo se puede implementar, es importante observar cómo comenzó la idea.

programa de mejora continua

Historia

A principios del siglo XX, un físico llamado Walter A. Shewhart comenzó a aplicar métodos estadísticos a la producción industrial. Su trabajo con Bell Telephone y Western Electric Company demostró que reducir la variación durante la fabricación mediante el establecimiento de un control estadístico sobre el proceso conduciría a una mejora constante y continua

Shewhart colaboró ​​más tarde con otro físico, W. Edwards Deming, para crear métodos más avanzados de control de procesos estadísticos (SPC). Deming continuó defendiendo estos métodos durante y después de la Segunda Guerra Mundial, y sus ideas jugaron un papel en el ascenso de Japón al éxito económico de la posguerra.

Deming popularizó el ciclo planificar-hacer-verificar-actuar (PDCA), aunque él mismo siempre lo llamó el ciclo Shewhart en honor a su amigo y colega. PDCA forma la base de muchas metodologías modernas de mejora de procesos, como Six Sigma, Lean y Kaizen.

 Los pasos del ciclo son los siguientes:

  1. Planificar: planificar el trabajo y establecer los procesos necesarios para obtener los resultados esperados.
  2. Hacer: implementar su plan y procesos. Recopile datos durante y después de la implementación, incluidas métricas sobre cómo está satisfaciendo las necesidades del cliente.
  3. Verificar: ¿Su producción cumplió con los objetivos esperados? ¿Sus procesos se desarrollaron de la manera esperada? Analice cuidadosamente los resultados.
  4. Actuar: Determine qué planes y procesos deben revisarse, incluidos aquellos que podrían necesitar ser cambiados por completo. Ejecute las acciones correctivas necesarias.

PDCA es un ciclo continuo; no termina después de la fase de «acto». En cambio, los líderes y gerentes comienzan el proceso nuevamente con la planificación. Una organización que utiliza un plan de mejora continua enraizado en PDCA siempre estará involucrada en algún paso del proceso.

¿Cómo funciona la mejora continua?

En esencia, el programa de mejora continua es la práctica de perfeccionar todos los aspectos de los procesos de una empresa de una manera que mejore el valor de tu oferta para tu cliente y disminuya cualquier actividad que resulte un derroche en el camino.

Es importante señalar aquí que el concepto de “desperdicio”, en este contexto, se refiere a aquellas actividades que son ineficientes o usan recursos (tiempo, material, personal) de una manera que no es óptima. La mejora continua busca descubrir y eliminar este desperdicio dando como resultado un proceso simplificado que beneficia tanto a la organización como a sus clientes.

Con este fin, los profesionales de las operaciones lean han adoptado el modelo de mejora continua como una herramienta para optimizar los flujos de trabajo y superar los cuellos de botella en las culturas corporativas donde se puede escuchar «pero así es como siempre lo hemos hecho».

La mejora continua presagia cambios, no todos a la vez, sino de forma incremental, aprovechando los datos y el descubrimiento a lo largo del camino.

Consejos para el plan de mejora continua

Implementar un nuevo programa de mejora continua puede ser difícil y los detalles de cómo se logra mejor pueden variar de una empresa a otra. Pero hay algunos consejos que funcionan en general, incluso en todas las industrias.

  1. Empieza en la alta dirección

El equipo de liderazgo ejecutivo de su organización debe estar a bordo si la construcción de un plan de mejora continua va a tener éxito. Deben comprender y respaldar todas las facetas del plan. Incluso si la iniciativa comenzó con ejecutivos, sigue siendo importante asegurarse de que todos los que se encuentran en una posición de liderazgo de alto nivel estén bien informados.

  1. Utiliza un programa piloto

Implementar un nuevo programa de mejora continua en una organización grande es arriesgado. Los empleados de rango y archivo pueden tener muchas preguntas y objeciones, y los gerentes intermedios pueden sentirse abrumados al tratar de manejarlas. Incluso asegurarse de que todos tengan un conocimiento básico del plan puede ser complicado si se trata de más de unas pocas docenas de personas.

  1. Mantenga a los empleados comprometidos

Desde el comienzo de su programa piloto hasta la eventual implementación en toda la organización, es fundamental que los empleados comprendan el valor de su participación en el plan de mejora continua. Pida sugerencias y, cuando obtenga una buena, póngala en acción rápidamente y reconozca a la persona que la envió. Esto les permite a los empleados saber que sus comentarios son importantes.

  1. Permita errores

Cuando implemente un nuevo plan de mejora continua, no tenga miedo de fallar. Habrá una cierta cantidad de prueba y error; a menudo no sabrá qué funciona y qué no hasta que lo intente. Si parece que su plan inicial no va a abordar eficazmente un problema específico, pida sugerencias y pruebe las mejores. Sus empleados conocen su organización y los productos o servicios que ofrece. Pueden ser su mejor recurso a la hora de perfeccionar su plan.

  1. Exhiba el éxito

A veces, un plan de mejora continua puede generar cambios que son relativamente pequeños y difíciles de ver. Asegúrese de revisar periódicamente los beneficios y las ganancias para que los empleados comprendan que lo que se les pide que haga marque una diferencia positiva. Los empleados a menudo se involucrarán más si los objetivos de su organización son claros y pueden ver cómo su participación en el plan de mejora continua está ayudando a todos a alcanzarlos.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here