Técnicas para superar las Lagunas Mentales y el Pánico Escénicos en un Discurso

¿Quién no ha estado en una presentación en la cual uno queda en blanco? Imagínate este momento: Estudiaste todo el fin de semana para la presentación en la universidad del día lunes, preparaste tu PowerPoint minuciosamente, dormiste bien y todo parece normal. Minutos antes de pasar adelante para mostrar toda la dedicación que pusiste en tu presentación  te empiezan a sudar las manos, tu corazón se acelera y sientes que el mundo te cae encima!, caminas al frente de todos, te paras y miras las caras  de los oyentes y de repente todo en blanco, ni por todo el oro del mundo podrás recordar una oración de lo que estudiaste, entonces que haces ahora? (dan ganas de meterse debajo de la mesa o no?). Esta situación demuestra que en realidad eres humano y que sentir ese temor y vivir estas situaciones es normal.

¿Entonces qué hacer para poder sobrevivir a estas situaciones? La respuesta es PRACTICA!. Según ToastMaster las personas después de entre 20 y 50 discursos logran superar las lagunas mentales y el pánico escénico.  Incluso después de haber superado el tema, estas lagunas mentales pueden volver, aunque ya sabrás como superarlas. Aquí menciono algunas técnicas que te ayudaran en esta tarea:

  • Usa tu memoria visual: Esta técnica requiere un poco de práctica. Cuando se te olvide por completo lo que tenias planeado decir, detente a pesar, explora tu memoria y sin ningún aviso comenzaras a ver todo lo que estudiaste, trata de recordar palabras claves y no pierdas la calma. Cuando retomes el discurso has cuenta de que lo que sucedió estaba planificado (nadie lo notara, solo tú lo sabes).
  • Has algo físico: Esto te dará tiempo para recordar, da vueltas en círculo desde un punto y luego vuelves, mira al cielo como si estuvieras pidiendo ayuda divina (aunque es lo que más quieres), etc. Puedes tener tu propio gesto físico, practícalo!
  • Cuenta un chiste o una anécdota: Si cuentas un chiste o una anécdota que tiene que ver con el tema de tu discurso, la audiencia la percibirá como parte de este. Ten un par de anécdotas bajo la manga para tu próximo discurso.
  • Has una pregunta a la audiencia: Una pregunta tan simple como ¿Qué piensas tú acerca de esto? Te dará el tiempo para retomar tu discurso.
  • Simplemente pausa, mirando a la audiencia: Toma tu tiempo mirando a la gente que está al frente tuyo. Algo especial pasa con las pausas, pareciera ser que el grupo completo respira como una sola persona y las emociones se agitan.  Los expertos en discursos hablan de que están pausas son muy necesarias, hacen que todo fluya y sea natural.
  • Pon una ayuda de memoria en tu brazo: Así es, como en la escuela. En la escuela cuando tenías un examen hacías trampa al escribir recordatorios de las temáticas en tu brazo. En una exposición es una ayuda. Mira tus notas de vez en cuando sin que nadie lo note y ya retomaras el camino.
  • Por último, si ya no tienes nada más que hacer lee tus notas hasta que la laguna mental haya pasado.

Espero que con este montón de estrategias, nunca más las lagunas mentales seran un problema.

1 comentario
  1. Julio Cepeda dice

    La verdad fui muy importante leer estos mensajes.gracias ustedes por publicar ese lindo mensaje que dia a dia sufre mucha gente por esta situacion

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