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¿Qué es el Estudio de tiempos y movimientos?

Una pregunta muy frecuente que tienen las empresas es cómo aumentar la productividad y, una de las principales maneras de obtener este aumento es a través del estudio de tiempos movimientos. Estaremos explicando de qué trata este estudio y cómo esto puede afectar (y mucho) a la productividad de tu empresa.

El estudio de tiempos movimientos se ha basado en dos estudios. El de tiempos, elaborado por Taylor, junto con el de movimientos, elaborado por la pareja Gilbreth. El propósito de estudiar movimientos y tiempos era descubrir métodos mejores, más simples y rápidos para realizar una tarea.

Pero ¿cómo puede el estudio de movimientos y tiempos tener un impacto positivo en una fábrica, organización o empresa? Mediante la mejora constante de procesos y métodos, además de la estandarización y mejor aprovechamiento de los recursos disponibles.

Estudio de tiempos y movimientos

A través de la historia

Cuando se introdujeron por primera vez en el siglo XIX y principios del XX, los estudios de tiempo y movimiento establecieron reglas de movimiento que garantizaban un rendimiento óptimo durante un período de tiempo determinado y reducían la cantidad de movimientos necesarios para realizar el trabajo.

A lo largo de los años, se han realizado estudios de tiempo y movimiento en muchas industrias, tanto para determinar cuánto tiempo lleva realizar un trabajo determinado como para mejorarlo mediante el establecimiento de objetivos de producción y la reducción de pasos innecesarios en un proceso.

Hoy en día, los estudios de tiempo y movimiento se centran por completo en el aspecto del tiempo del trabajo, o cuánto tiempo lleva realizar un trabajo, y son fundamentales para obtener información fundamental sobre cómo está funcionando un proceso.

Un estudio de tiempos puede establecer una línea de base a partir de la cual impulsar los esfuerzos de mejora o establecer un estándar para controlar el desempeño. Sin medidas básicas de estudio de tiempos, es imposible saber si el trabajo ha mejorado o si hay diferencias en el rendimiento de una unidad.

Enfoques para tener en cuenta

Hay cuatro enfoques que deben tenerse en cuenta al desarrollar posibles soluciones. Dado que, de estos, se seleccionará el método preferido.

1.- Estudiar el trabajo como proceso

Cuando los profesionales realizan un estudio de tiempos, es esencial que sepan lo que quieren estudiar. El trabajo no es estrictamente un conjunto de tareas desconectadas, es un proceso. Estos procesos tienen nombres, como mantenimiento o transferencias, y comienzan con entradas, pasan a procesos en los que se modifican entradas y concluyen con salidas.

Mientras está involucrado en estas cadenas de entrada, proceso, salida, otras cosas pueden entrometerse: reflexionar sobre las cosas, hacer una pregunta, atender una llamada telefónica, ir a almorzar, etc.

Además, las personas tienen diferentes estilos de trabajo: algunos son rápidos y diligentes; otros se toman su tiempo. Hay muchas oportunidades de variación en la realización de una tarea.

El resultado: las mediciones de tiempo no son precisas, sino estimaciones de cuánto tiempo lleva una tarea. Con el tiempo, o midiendo el trabajo de varias personas, es posible llegar a una comprensión general de cuánto tiempo lleva el trabajo, lo cual es lo suficientemente bueno para comenzar.

2.- Elimina todo el trabajo innecesario

La mayoría de las tareas que realizamos no suelen ser realmente necesarias. En muchos casos, el trabajo o proceso no debe estar sujeto a simplificación o mejora, sino que debe eliminarse por completo.

3.- Planifique con anticipación para ahorrar costos

Dado que los estudios de tiempos son costosos tanto en términos de tiempo de trabajo perdido como de aprovechar la confianza y el compromiso de los empleados, se debe tener cuidado al planificarlos. Siga ocho sencillos pasos para pensar en un estudio de tiempos para evitar posibles baches.

4. Combinar operaciones o elementos

A pesar de la práctica actual de dividir un proceso en varias operaciones simples, en algunos casos, la división del trabajo es excesiva. A menudo subdividimos un proceso en una gran cantidad de operaciones. Esto acaba provocando un manejo excesivo de materiales, herramientas y equipos.

Esta división excesiva puede ocasionar: dificultades para equilibrar las distintas operaciones, acumulación de trabajo entre operaciones provocada por una planificación ineficiente y espera cuando se emplean trabajadores ineficientes, o algunos operadores están ausentes. De esta forma, en ocasiones es posible simplificar el trabajo combinando dos o más operaciones o cambios en el método, lo que permite la asociación de operaciones.

5.- Modificar la secuencia de operaciones

Existen varias operaciones en las que un simple cambio en el orden en el que se realizan puede tener un impacto significativo en la productividad de la tarea. Por tanto, modificando estas secuencias con el fin de facilitar los movimientos y micro movimientos realizados por el trabajador, el tiempo para realizar la operación y optimizar el proceso en su conjunto es una de las principales formas de incrementar la productividad.

Simplificar las operaciones esenciales Primero, es necesario estudiar lo general y hacer los cambios más obvios. Posteriormente, se analizan los detalles del trabajo. En esta etapa, es importante discutir puntos como: qué se está haciendo; materiales usados; Herramientas y equipo; condiciones laborales, entre otros.

Con el análisis de estos puntos, se determina qué operaciones se pueden simplificar, buscando que sean lo más intuitivas y fáciles de realizar como sea posible. Esto permite un aumento en la productividad de los trabajadores.

Pasos para el estudio de tiempos movimientos

Según Barnes (1997), los siete pasos para el estudio de tiempos y movimientos son:

  1. Obtener y registrar información sobre la operación y el operador en estudio.
  2. Divida la operación en elementos.
  3. Observe y registre el tiempo dedicado por el operador.
  4. Determine el número de ciclos a cronometrar.
  5. Evaluar el ritmo del operador.
  6. Determinar tolerancias.
  7. Determine el horario estándar para la operación.

En este sentido, se puede decir que el tiempo estándar es el tiempo útil que dedica el empleado a realizar su trabajo de manera eficiente y productiva. Así, una empresa con el objetivo de incrementar adecuadamente su capacidad productiva debe tener en cuenta todos sus sectores.

También es necesario reducir el tiempo estándar en sectores u operaciones calificadas como más lentas.

Para ello, es sumamente importante calcular e identificar cuellos de botella, aportando muchos beneficios a su empresa, tales como:

  1. Determinación más sencilla de los objetivos de producción.
  2. Optimice sus procesos de trabajo.
  3. Facilitar el costo de mano de obra predefinido, que es esencial para una buena planificación financiera.
  4. Producción más rápida y estandarizada.

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