Trilema de Rodrik ¿en que consiste?

El trilema de Rodrik, de Dani Rodrick, brillante profesor de la universidad de Hardard, sostenía que la globalización económica y tecnológica permanecía en constante tensión debido a las demandas de la democracia y la soberanía nacional. En este sentido el autor abre un interesante debate sobre la globalización y el efecto que la misma tiene sobre la verdadera democracia y la soberanía nacional.

Pues en su tesis Rodrick, muestra que estas tres, representan un trilema de opciones políticas-economicas imposible de obtener al mismo tiempo, pues son incompatibles y el país en cuestión se ve en la obligación de destacar sólo dos de las mismas.

¿Qué es el trilema de Rodrick?

Es una teoría económica y política que expone la relatividad entre la globalización económica, la democracia política y la soberanía nacional, donde según la misma esta relación es irregular y amerita la extenuación de una de estas fuerzas.

En palabras más sencillas, el trilema de Rodrick, también conocido como trilema imposible, señala que la imposibilidad de que un país consiga al mismo tiempo, una globalización económica, democracia política y la soberanía nacional. Estas tres opciones son incompatibles de alcanzar simultáneamente. De tal manera que el país debe escoger entre ellas desarrollar solo dos.

  • Elige alcanzar la globalización económica, con una democracia global, sacrificando parte de su soberanía nacional.
  • Elige conservar plena su soberanía nacional y llevar una democracia interna, dejando de lado la integración a la globalización.
  • Elige adherirse a la globalización económica, manteniendo la autonomía nacional, sacrificando la democracia como política interna.

Conseguir estos tres objetivos según el trilema es imposible, la obtención de uno impide la complementación de otro.

Trilema de Rodrik

Polémica en torno al trilema de Rodrick

Para muchos es un argumento simple, en vista de que la globalización involucra ciertos costes sociales que para Rodrick solo la democracia o la soberanía pueden aminorar, pero nunca ambos a la vez.

Algunos expertos consideran que la fuerza del progreso puede desactivar dicho trilema, mediante algunas medidas como, por ejemplo; la forma de pensar la política, abordándola tal y cual cómo se vive en pleno siglo XXI. Basado esencialmente en tres ejes.

  • El eje de izquierda o derecha, debate entre lo público y lo privado, los impuestos y la moral.
  • El eje abajo o arriba debate entre las clases, la elite o el pueblo.
  • El eje cerrado o abierto, el cual, en combinación con los anteriores, permita abordar la política de manera transversal, dándose la negociación de ciertas legitimidades democráticas para salir del conflicto, de la seguridad al empleo, de local a global y de las migraciones al cambio.

Por otro lado, la globalización debe abordar de otra forma el poder financiero y la desigualdad. Cumpliéndose el trilema únicamente en situaciones de extrema globalización.

En cuanto a la soberanía y la democracia, lo ideal sería el abandono de la soberanía monolítica, aquella conjeturada siglos atrás siglos por algunos filósofos y en su lugar implantar la soberanía compartida. Por último, la democracia habría que entenderla de manera más extensa, como la conexión de tribus, parlamentos y naciones con el resto del mundo.

Aplicación del trilema de Rodrick

Veamos un ejemplo del análisis o aplicando de dicha triologia, en la Unión Europea se notan tres opciones deseables:

  1. Ahondar en la integración y unión de los países que conforman el bloque.
  2. Fortalecer y mejorar las características democráticas internas de cada país.
  3. Defensa de la soberanía nacional de cada país miembro del bloque.

Según el trilema estas tres opciones no serán alcanzadas simultáneamente, pues progresar en una, afecta significativamente el desarrollo de otra. Por ello para seguir adelante se debe escoger entre las siguientes variables:

  • Fortalecimiento de la integración del bloque de la Unión Europea conservando una democracia a nivel global en Europa, por ejemplo, con mayor poder en el parlamento, la cual reduce la autonomía de los Estados independientes.
  • Debilitar el bloque de integración europea, fortaleciendo la democracia interna y soberanía de cada país.
  • Crear y mantener un Estado adherido plenamente al Bloque Europeo, manteniendo su autonomía, y dejando de lado la democracia interna.

La decisión adecuada depende de la creencia que se maneje referente a cuál de estos tres objetivos pueda traer mayores beneficios a los ciudadanos.

Por ejemplo, en el Reino Unido, se quienes apoyaron el Brexit, se fueron por la opción dos, como consecuencia se alejaron de la Unión Europea.

El trilema se ha convertido en un artefacto bélico al servicio de varias fuerzas y pensamientos. En primer lugar, el neoliberalismo no dudo en el sacrificio de la soberanía y la democracia en favor del crecimiento de sus mercados. En otro caso el movimiento en contra de la mundialización de Porto Alegre a Seattle, emprendió y amparó una guerra contra globalización referida al abuso cometido por las multinacionales.

Recientemente el turno es de los populismos, el Brexit y Trump y creciente crisis económica, ponen a la orden del día cualquier discurso conspirador contra la soberanía popular, experimentando una transformación del capitalismo en forma de una des-globalización del comercio, (no obstante, no de las finanzas) y una fuerte ratificación del Estado como nación.

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