Costo Marginal (qué es y cómo se calcula)

En economía y finanzas existen términos a los cuales hacemos referencia constantemente, pero pueden ser conceptos muy complejos y difíciles de entender para aquellos que no están relacionados con el tema o el sector.

Los conceptos de costos, incluyendo el costo marginal, son elementales en la teoría microeconómica, pues se utilizan para determinar los precios de los productos, cantidad de producción de las empresas y nivel de ganancias o utilidad, entre otros.

¿Qué es el costo marginal?

El costo marginal o costo marginal es la variación en el costo total al momento de aumentar la producción en una unidad.

El costo marginal para cada nivel del ciclo productivo encierra los costos adicionales en los que se incurre para producir la unidad siguiente de producto (costos variables).

Por ejemplo, una empresa automotriz produce a su máxima capacidad y para la producción de unidades de vehículos adicionales necesita una mayor capacidad productiva de la planta, entonces sería necesario la construcción de una nueva fábrica, por lo que el costo marginal de los vehículos adicionales debe incluir el costo de la nueva planta.

De lo antes mencionado se puede resumir de manera más simple el concepto de costo marginal como el costo adicional al que se enfrenta la empresa al momento de ampliar su producción en una unidad más de producto.

Este concepto resulta fundamental en la toma de decisiones respecto a precios y mejora en la productividad de las empresas.

¿Cómo se calcula el costo marginal?

Matemáticamente, el CM (costo marginal) se calcula como la derivada del CT (costo total) con respecto a Q (cantidad). Todo expresado en la formula.

Fórmula del costo marginal

CM = dCT / dQ

Se explica:

Que el costo marginal es igual a la variación en el costo, sobre la variación en la cantidad producida.

Curva de costo marginal

Los costos marginales se suelen reflejar en un gráfico conocido como curva de costo marginal, en el cual se muestran como asciende los costos marginales en cada nivel de producción.

Dicha curva generalmente tiene forma de parábola cóncava, la cual se debe a la ley de rendimientos decrecientes, mostrando el punto mínimo como el número de bienes necesario crear para llegar a un nivel de costos mínimo. Además, permite el estudio del punto de corte (el nivel óptimo) con la curva de costos medios, donde se obtendría la empresa obtendría mayor producción y por ende mayor beneficio.

Previo a aplicar la fórmula:

  • Elabora una tabla con el resumen de los costos de producción y las cantidades producidas.
  • Distingue bien los costos fijos y los variables, todo proceso productivo incurre en diversos costos fijos y variables, por ejemplo, el alquiler, la mano de obra son costos fijos, otros como el costo de materia prima y energía eléctrica pueden variar según las cantidades a producir y se consideran costos variables.

También es posible calcular el costo marginal con la utilización de una planilla de cálculo, programas electrónicos que facilitan el trabajo.

Ejemplo de costo marginal

Supongamos que manejas un pequeño emprendimiento en panadería y tu producción actual de 100 panes diarios, piensas que es momento de crecer y abarcar a ya que vendes esos 100 panes con total facilidad.

Te planteas aumentar la producción a 150 panes diarios, estudias las posibilidades y entiendes que para poder cumplir esta nueva meta requieres de un nuevo horno y unas cuantas bandejas adicionales.

Analizando entendemos que el costo marginal de producir esos 50 panes, incluirá el costo de la compra del nuevo horno y las bandejas.

Para toda empresa, es fundamental calcular el costo marginal de la producción de sus bienes y/o servicios, a fin de evitar sofocarse entre los múltiples costos en que se incurre y además facilitar el cálculo de forma óptima del mínimo de unidades que se puede producir a diario para obtener el beneficio mínimo o dejar el balance a cero, es decir sin pérdidas y sin beneficios.

Por otro lado, sirve también para calcular objetivamente el precio final del producto, de manera que sea rentable la producción y la empresa no tenga pierdas de dinero con la venta.

Lo ideal es conseguir el punto óptimo de producción, es decir, el punto donde se maximicen los beneficios, por ello es preciso tener en cuenta que no siempre el producir más unidades implica la obtención de mayores beneficios, además del incremento de los riesgos que este aumento conlleva.

Para finalizar es necesario aclarar que un aumento en la producción siempre va seguido de un minucioso estudio, el cual debe arrojar entre sus resultados el nivel de factibilidad del caso según la necesidad que va a cubrir.

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